Ataque con drones explosivos contra unidad militar en Jamundí causó daños en comercios
El ataque contra la subestación de Policía obligó el despliegue del Ejército y mantiene a la comunidad resguardada en sus viviendas.
La ofensiva incluye vehículos blindados, drones y nuevas capacidades de inteligencia para reforzar la seguridad.
Los cuerpos fueron encontrados en zona montañosa del Cauca; aún se desconoce el paradero de los otros dos jóvenes, entre ellos un menor de edad.
En las viviendas del corregimiento Villa Paz aparecieron letreros, lo que apunta directamente al frente ‘Jaime Martínez’,
Las primeras denuncias se presentaron en los municipios de Jamundí y Sevilla.
Su compañero de celda reveló que, durante partidas de parqués, Campo habría confesado su participación en la muerte de otras jóvenes en el Cauca y Valle del Cauca.
Las familias buscaron refugio y se encuentran en el coliseo La Alfaguara.
Así lo anunció el director de la Policía Nacional, Mayor general Carlos Fernando Triana Beltrán a través de su cuenta X.
El Ejército atribuyó los destinos ataques a las disidencias de las FARC que lidera alias ‘Iván Mordisco’.
Fueron 18 días que el menor de 11 años duró secuestrado por disidencias de las Farc, quienes irrumpieron en su casa para raptarlo.
Una comisión de la Defensoría del Pueblo lo recibió.
Desde distintos sectores se condenó el silencio presidencial ante el rapto del menor por parte de las disidencias de las Farc, sin embargo, en X rompió el silencio.
La alcaldesa de Jamundí indicó que la Iglesia Católica y la ONU están actuando de intermediarios para permitir que los captores de las Farc entreguen al menor.
Hombres bajo el mando de alias ‘Iván Mordisco’ habrían ordenado el secuestro del menor, de quien se desconocen pruebas de vida desde hace cuatro días.
La Gobernación del Valle del Cauca ofreció una recompensa de $200 millones por información que conduzca a la liberación del menor.
Las autoridades investigan si se trató de una represalia por la colaboración de la parroquia con la Policía Nacional o un señuelo para emboscar a uniformados.