Seguimiento.co: la casa donde nací como periodista

Tenía 25 años cuando toqué la puerta de Seguimiento.co, todavía joven, con el alma llena de ganas, el corazón ansioso y la maleta cargada de sueños. Era papá prematuro, estudiante de Comunicación Social y Periodismo, y aunque ya había pasado por redacciones como las de El Informador, Kien y Ke y El Tiempo, todavía no había encontrado un lugar donde sembrar raíz, donde hacerle culto al oficio, donde sentirme periodista de verdad. Ese lugar fue Seguimiento.
Recuerdo que quien me puso en la pista fue María José Illidge, mi gran amiga. Me soltó al oído lo que parecía una revelación: "Polo anda buscando periodista". Y sin pensarlo dos veces le respondí: "Voy pa’ esa". Ya yo había dejado atrás cinco semestres de Derecho y seis de Investigación Criminal. La toga no era lo mío. Lo mío era contar, como lo hizo alguna vez Gabo, con tinta en la vena y los pies en el polvo de la calle.
Así fue como llegué al apartamento de Leopoldo 'Polo' Díaz Granados, ese día todavía medio extraño, medio incómodo, medio leyenda. Estaba engomado escribiendo una nota que luego sería un escándalo con impacto mundial: “El Community Manager más caro del mundo”. CNN replicó la historia. Ese era Polo: siempre al frente de una investigación, la controversia vive con él.
—"Pásame vainas que hayas escrito, pa’ ve qué es lo que es", me dijo, medio distraído, pero con ese olfato afilado de editor que sabe lo que busca. Me puso a escribir una nota que ni recuerdo. Lo cierto es que le gustó la vaina y me soltó una frase que todavía me resuena: “Vamos a camellar duro. Esto está empezando, pero vamos a hacerlo grande, viejo Willy”. Y así empezó todo.
Éramos solo él y yo en esa redacción pequeña, sin lujos, pero con hambre de a hacer las cosas bien. Al principio era Polo en su silla, yo en la mía, Ian Simmond como colaborador externo y una ciudad entera por contar. Allí, en ese rincón de Santa Marta, empezó mi historia de verdad con el periodismo.
Seguimiento fue la puerta de entrada a mi crecimiento profesional, el lugar donde eché raíz, donde muchos comenzaron a decirme ‘Willy, el de Seguimiento.co’. Y aún hoy, muchos poderosos —de esos que uno incomoda con la verdad— deben tenerme guardado en su celular así: Willy - Seguimiento.co.
Con el tiempo, la familia creció. Seguimiento.co ya no era leído solo por los 'cuatro gatos de siempre', sino por miles. Se convirtió en el medio digital más leído del Magdalena, y Polo, con ese gesto que combina visión y confianza, me entregó la coordinación y edición del medio. Me puso en las manos la responsabilidad de lo que se escribía, se publicaba, se pensaba.
Y yo, con el respeto que me enseñaron en casa, asumí el reto. Aprendimos a narrar con datos, con mapas, con herramientas digitales, con visualizaciones que hacían hablar a los números. Empezamos a investigar, a ir más allá del boletín oficial, a contar historias que ningún otro medio se atrevía. Fuimos los primeros en hacer control político desde una visión crítica, fuimos pioneros en ponerle lupa al Concejo de Santa Marta, en hablar donde otros callaban.
En Seguimiento aprendí una lección que me acompaña hasta hoy: “si publicas algo y nadie dice nada, quizás no valió la pena; pero si alguien se incomoda, se queja, te llama, te bloquea o hasta te insulta, es porque escribiste algo que tocó un poder, y eso significa que lo hiciste bien”, me dijo un día Polo cuando una de mis investigaciones eran la polémica de la semana en Santa Marta y el miedo me carcomía en medio de mis inicios.
Fue una escuela en todo el sentido de la palabra. Allí aprendí no solo el valor de una buena historia, sino también el peso de la responsabilidad. Allí crecí como persona y como profesional. Y lo hice de la mano de un equipo al que le guardo cariño eterno: Alberto Jiménez, Betín Betán, Hellen Lara, Ian Simmonds, Óscar El Gato, y otros más…

Éramos una mezcla de juventud, terquedad y pasión. Discutíamos titulares, nos desvelábamos editando, nos poníamos intensos por encontrar el enfoque que “pegara duro”. Porque creíamos. Porque sentíamos. Porque el periodismo, cuando es vocación, se convierte en una forma de respirar.
Y en medio de todo ese torbellino, estuvo también Ana, la esposa de Polo, sosteniendo el andamiaje invisible que muchas veces hace posible que una idea no se caiga. Su apoyo silencioso fue, y sigue siendo, fundamental en esa historia de resistencia y construcción de Seguimiento.co.
Hoy, diez años después, solo puedo mirar atrás con gratitud. Seguimiento no fue solo una redacción. Fue mi casa, mi escuela, mi bautizo en el periodismo de datos e investigación. Fue donde me aprendí el alma del oficio.
Porque el periodismo —el de verdad— no es un oficio para agradar. Es para molestar cuando es necesario. Es para incomodar al poderoso, para darle voz al que no tiene, para hacer que la verdad se sepa, aunque duela.
Y por eso, hoy que celebramos una década de existencia de ese medio hecho a pulso, quiero decirle gracias a Polo, gracias a Ana, y gracias a cada persona que ha pasado por esas páginas digitales que han sabido contar, denunciar, emocionar y resistir.
Porque Seguimiento.co fue y será siempre mi escuela, mi casa y el lugar donde aprendí a ser periodista.
Tags
Más de
‘Alcaldía al Barrio’ se toma el sector sur de Santa Marta con oferta de servicios
Hasta las 6:00 de la tarde, los habitantes de cinco sectores podrán realizar trámites, consultas y acceder a servicios médicos y asistenciales gratuitos.
Plantón contra Sanitas destapa crisis silenciosa que afecta a niños con autismo en Santa Marta
Fundación Teapoyamos denunció que la entidad lleva hasta seis meses negando autorizaciones esenciales a menores.
El 25 de junio se conocerá el sentido del fallo contra Carlos Caicedo por caso de puestos de salud
La Fiscalía pidió condena contra el exgobernador y hoy candidato presidencial, al considerar que conocía las presuntas irregularidades en un contrato para intervenir cinco centros de salud de la ciudad.
Santa Marta abre sus puertas a la innovación digital con ‘Colombia 5.0’
La ciudad se convertirá en el epicentro de la transformación en un evento gratuito impulsado por la Alcaldía y el Ministerio TIC.
“Trabajadores bananeros abandonan fincas en el Magdalena por extorsiones”: Asbama
En el marco del cuarto congreso de la Asociación de Bananeros de Colombia en Santa Marta, el gremio alertó sobre un crítico deterioro de la seguridad en las zonas productoras del Magdalena y La Guajira.
Por vertimientos a la quebrada Tamacá, hacen controles ambientales a lavaderos de motos
Los operativos fueron liderados por la autoridad ambiental del Distrito y la Policía Nacional. En el procedimiento fueron capturadas nueve personas y se incautaron varios equipos.
Lo Destacado
Con 170 dosis de droga, Policía capturó a hombre en Ciénaga
El hecho se registró durante labores de registro y control en el municipio del Magdalena.
Cayó alias ‘El Negro’ en Chibolo: jefe de finanzas del Clan del Golfo en el Magdalena
Las autoridades de inteligencia militar lo señalan como coordinador del anillo de seguridad de la subestructura Sergio Antonio Carrascal.
‘Alcaldía al Barrio’ se toma el sector sur de Santa Marta con oferta de servicios
Hasta las 6:00 de la tarde, los habitantes de cinco sectores podrán realizar trámites, consultas y acceder a servicios médicos y asistenciales gratuitos.
Capturan a alias ‘La Máquina’, temido homicida de ‘El Menor’ en La Guajira
En el operativo, también cayó ‘Tatiana’, presunta integrante de la misma estructura, encargada de la logística y el resguardo.
Plantón contra Sanitas destapa crisis silenciosa que afecta a niños con autismo en Santa Marta
Fundación Teapoyamos denunció que la entidad lleva hasta seis meses negando autorizaciones esenciales a menores.
Descubren en Argentina restos de dinosaurio gigante
Investigadores afirman que los huesos permanecieron en el lugar por más de 200 millones de años.



























