Gobernación pavimentó una calle que duró años abandonada, y vecinos cierran el paso
La comunidad intentó linchar al sujeto.
El menor presentaba un intenso dolor abdominal y aunque fue llevado a tres centros médicos, en ninguno se le habría brindado la atención médica necesaria.
Así lo expuso un ciudadano.
La fuerza del agua arrasó con mesas, sillas y electrodomésticos, dejando en ruinas el establecimiento del que dependen varias madres cabeza de hogar en Taganga.
A través de redes sociales quedó en evidencia la filtración de agua en el auditorio principal.
Uno de los balcones exteriores evidencia graves fallas estructurales.
El menor de dos años respondía al nombre de Isaac Alfonso Jiménez Rivaldo.
La madre relató que tras ser operado, el niño experimentaba fuertes dolores y calambres en la silla de ruedas en la que fue obligado a esperar por atención.
El 1 de septiembre los residentes del sector habían protagonizado otra protesta por la misma razón.
La comunidad explicó que han pedido a los restaurantes aledaños mejorar la disposición de los residuos, pero sus reclamaciones no han sido atendidas.
Usuarios vienen sufriendo la suspensión del servicio desde la noche de ayer.
A través de un comunicado conjunto, los empresarios explicaron que pese al miedo, deben denunciar las prácticas extorsivas y violentas de los que vienen siendo víctimas.
Pese al esfuerzo de rescatistas independientes para salvarle la vida, el animal de raza pitbull murió triste y con una herida llena de gusanos.
Aunque el Dadsa adelantó una visita de inspección, informaron que no se han cumplido los compromisos de limpieza y disposición de residuos.
Son alrededor de seis casas que han reportado a la Essmar la fuga de aguas negras a través del desague. Dos meses después, no ha habido respuestas.
En la vereda El Mamey, se han denunciado las deplorables condiciones en la que los menores indígenas reciben educación. Instan acciones inmediatas.